Casa Nacional del Bicentenario

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Economía y política. 200 años de historia

Exposición Temporaria
Inauguración: martes 17 de mayo hasta el 30 de octubre de 2011

Planta Baja al 4to. Piso

Economía y política. 200 años de historia

Asesores: Mario Rapoport, Alfredo Zaiat y Julio Fernández Baraibar

Buscando cruzar la documentación histórica con una mirada contemporánea, se incorporaron obras de los siguientes artistas:
Marie-Gabriel Biessy, Martín Bonadeo, Antonio Berni, Gabriela Bocchi, Alejandra Bocquel, Ernesto de la Cárcova, Ricardo Carpani, Juan Carlos Castagnino, Juan Carlos Distéfano, Diana Dowek, Fermín Eguía, Omar Estela, Roberto Fernández, León Ferrari, Carina Ferrari, Luis “Búlgaro” Freisztav, Karina Granieri, Norberto Gómez, Magdalena Jitrik, Alexandra Kehayoglou, Martín Kovensky, Geraldine Lanteri, Patricio Larrambebere, Marcos López, Liliana Maresca, Vicente Marotta, Juan Mathé, Marta Minujín, Eduardo Molinari, Daniel Ontiveros, Diego Perrotta, Cristina Piffer, Ricardo Pons, Juan Pablo Renzi, RES, Juan Carlos Romero, Graciela Sacco, Jorge de Santamaría y Alejandro Somaschini; y con la asesoría de Judith Gociol, se exhiben trabajos de los humoristas gráficos Calé, Roberto Fontanarrosa, Sergio Langer, Julio Málaga Grenet, Daniel Paz, Quino, Miguel Rep y Luis Guaragna, entre otros.

La documentación histórica y documental que integra la exhibición proviene del Archivo General de la Nación, Biblioteca Nacional, Biblioteca del Congreso de la Nación, Canal 7, canal Encuentro, Conabip, de los museos de la Deuda Externa, del Inmigrante, Ferroviario e Ingeniero White de Bahía Blanca, Palais de Glace, Museo Histórico Nacional, Archivo y Museo Histórico del Banco de la Provincia de Buenos Aires “Dr. Arturo Jauretche”, Biblioteca Prebisch y Biblioteca Tornquist del Banco Central, Museo Histórico y Numismático del Banco Central “Dr. Evaristo Uriburu (h)”, Museo de la Casa de la Moneda, INTA, Centro Cultural “Caras y Caretas”, Fundación YPF, Asociación Madres de Plaza de Mayo, AFP (agencia de noticias), ministerios de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios, de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, de Educación, de Industria, de Trabajo, de Agricultura y Pesca, ANSES, Federación Agraria Argentina, Diario La Nación, Casa Rosada, Facultad de Ciencias Naturales y Museo de La Plata.

Para la muestra, la producción audiovisual fue desarrollada por la Casa Nacional del Bicentenario; y por el Centro de Producción Audiovisual de la UNTREF y Alejandro Areal Vélez como realizadores invitados.

La Casa Nacional del Bicentenario agradece la colaboración de instituciones públicas y privadas, coleccionistas y artistas; y especialmente, a Isabel Puente y a la Asociación Amigos de la Casa Nacional del Bicentenario.

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ECONOMÍA PARA TODOS

La historia económica de la Argentina y, en general, la economía argentina no han sido materia frecuente de exposiciones para el público masivo. Habitualmente, estos temas han estado circunscriptos al ambiente académico, a la difícil prosa de los especialistas o al supuesto saber de “gurúes” mediáticos. Esto ha hecho que la economía tenga, en el imaginario popular, un halo de oscuridad, de conocimiento iniciático, de misterio sacramental que impide su acceso al hombre y a la mujer comunes.

Muchas veces, este hermetismo ha tenido muy malas intenciones y, al parecer, no sólo en nuestro país. El economista canadiense John Kenneth Galbraith escribió: “Si alguna vez un economista le pide a usted que acepte sus puntos de vista como la palabra del evangelio bajo pretexto de que se basan en su erudición, no crea ni una palabra”. Entre nosotros, y en el idioma que “el pueblo suele hablar con su vecino”, Arturo Jauretche nos enseñó que “cuando los economistas hablan muy difícil y nadie los entiende, no es que uno sea burro, sino que seguro le quieren meter el perro”.

Para el ciudadano de a pie, la economía suele ser tan sólo la diferencia que existe entre los salarios y los precios en los artículos de primera necesidad, la dificultad de acceso al crédito para la vivienda propia o la suba de los alquileres, la realidad dolorosa del desempleo o la desesperanza de la hiperinflación. La economía, alternativamente, es el período de bonanza, en el que pudieron hacerse su casita, viajar a la costa o renovar sus muebles, o el período de “malaria”, en el que los hijos quedaron sin trabajo y tuvieron que emigrar.

Esos momentos sucesivos de nuestra historia económica no han sido resultado de la fatalidad o de la conspiración internacional. En cada uno de ellos, se puso en movimiento un modelo, un proyecto, una visión de país. Y en cada uno de ellos, algunos sectores se beneficiaron y otros se perjudicaron, algunos mejoraron su calidad de vida y otros lo vivieron como una pérdida.

Esta muestra intenta exponer en toda su amplia gama temática los doscientos años de nuestra economía, es decir, de nuestro trabajo, de la acumulación e inversión de nuestras riquezas, de la distribución social de esas riquezas y la capacidad de crecimiento para las generaciones futuras. Partimos del convencimiento de que fue la acción de los hombres, de sus distintas clases sociales y del Estado lo que determinó cada uno de esos momentos. Los destinatarios de la muestra son los hombres y las mujeres comunes y corrientes, los cotidianos creadores de la riqueza nacional, con la seguridad de que el conocimiento de estas realidades les permitirán conducir con mayor libertad su destino.

Jorge Coscia
Secretario de Cultura de la Nación

 

TEXTO CURATORIAL

Las bonanzas, como las crisis, se presentan en la historia económica argentina como fruto de la suerte o de la desgracia divina. Por la fortuna de un venturoso contexto internacional en épocas de vacas gordas; o por la culpa de sus dirigentes –políticos, empresarios, sindicales–; o por una sociedad incapaz de construir una nación integrada, pese a sus inmensas riquezas, en los desdichados años de vacas flacas.

La sucesión de auges y derrumbes se observa como ciclos desconectados, como si no fueran parte de un mismo proceso, con raíces que se van entrelazando. Relacionar y mirar el pasado para entender el presente evitaría muchos de los errores que se repiten, a la vez que se ahorrarían enfrentamientos y desencuentros innecesarios.

La Argentina puede mantener con sus productos agrícolas a más de 300 millones de habitantes y apenas supera los 40 millones. Tuvo y está volviendo a tener un desarrollo industrial propio que permite ocupar a una masa de trabajadores considerable y abastecer en gran medida el mercado interno.

Desempeña un papel significativo en los mercados mundiales por la cantidad y calidad de sus productos. Creó un sistema educativo que provee recursos humanos de alto nivel tanto en el campo tecnológico como en la actividad artística y cultural. Dispone de petróleo, minerales, agua e innumerables bellezas naturales. Posee ciudades magníficas que pueden competir por su calidad y urbanismo con las mejores del orbe.

Los gobiernos y las políticas económicas estuvieron siempre ligados a grandes dilemas. El crecimiento, la inflación, el comercio exterior, el mercado interno, las crisis cíclicas, los movimientos sociales, la distribución de los ingresos y los niveles de vida dependieron de una sociedad envuelta en tendencias, y modelos cruzados y contradictorios. Unos, pugnando por su integración y trabajando para el desarrollo común; otros, procurando que ese proceso sea en su propio beneficio, sin temor a contribuir a la fragmentación y al conflicto social.

Esta muestra audiovisual retrata doscientos años de evolución de la economía argentina, desde 1810 hasta la actualidad. De su recorrido, surge una explicación histórica razonada y amplia de los hechos y de las políticas económicas, de la personalidad de los protagonistas, de la elocuencia de las cifras, de la opinión de los expertos y de las imágenes de un pasado que nos revela el presente y nos permite proyectar, a partir de sus enseñanzas, un futuro mejor para el conjunto de nuestra sociedad.

Mario Rapoport. Economista y doctor en Historia
Alfredo Zaiat. Economista y periodista
Julio Fernández Baraibar. Escritor y periodista

 

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Riobamba 985, C1116ABB

Ciudad de Buenos Aires, Argentina.

(+54) +11 4813.0301 / 0679

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